miércoles, 15 de septiembre de 2010

Esta noche me caigo dentro de mí.
Esta noche me deslizo hacia mi fondo abisal en busca de una respuesta a mi eterna duda.
Hago y deshago.
Ojalá pudiera entender los vaivenes de mis caras confusas,
cómo hacer un mapa de un mundo sin ciudades y límites
Quiero no sé qué.
Quiero saber que quiero
mientras me deshago en el deseo del deseo
Hoy me duele la soledad y el silencio de la montaña
me apena dejar de dudar y sentir que expira mi pasaporte del otro universo.
Que me acune quien me entienda,
yo no puedo conmigo. No esta noche.
Hace media hora he aterrizado por fin en mi vida.
Recién he puesto los pies en el deber ser,
ahora quiero destrozar mi nave de anhelos confusos

Me pregunto si mañana al mirarme al espejo
romperé mis ojos ateos
pintaré mi boca con sellos de silencio para el futuro
cambiaré mi cama a otro rincón o morirá entre el polvo
quizás la sed me seque las gotas de sudor y las lágrimas trasnochadas.

No sé ser de otra manera. Loba en la cueva solitaria.
Animal de sueños irreconciliables. Portadora de ilusiones de papel.
Dueña de posibilidades truncadas.
Escritora escondida de miradas y palabras.
Lo siento tanto...

Esta noche me duele tanto...

Espero la luz de la mañana,
la claridad que me regrese a lo que quise ser
Otras horas y otros tiempos que erradiquen de mi esas letras que me persiguen,
error.
Faltas de ortografía en mi hacer. En mi ser.
Que alguien me explique. Que me digan qué quiero y qué soy.
Que sea todo más sencillo y yo más simple.
Que me digan que el mundo ha dejado de existir.
Que me saquen de paseo de la mano y me compren un helado.
Que cuando me despierte mañana el mundo sea como ayer.

Encuéntrenme los que me entiendan y expliquénme.
Hagan que me entienda un poquito.
Sólo para mirarme al espejo y saber quién soy.

2 comentarios:

  1. Todas las respuestas están en ti. En tu alma. Y nadie vendrá a buscarte para recorrer ese sendero interior. Irás sola.
    Tu alma es esa convulsión, ese golpe en el pecho, y te pide paso.
    Si la amortiguas nunca sabrás a qué sabe. No sabrás si su olor es de puro insoportable y si sus costuras aguardan a las marismas en lunas y solsticios.
    Si la sueltas, en cambio, quizá te aborde en la siesta de las hamacas del sábado o te condene a veinte siglos de sensualidad en los rellanos.
    ¿No te parece fascinante la idea de acariciarla entre los recuerdos? ¿Y de que te apriete la garganta cuando te pierdas en disertaciones que no van a ningún puerto y te apoyes exhausta en la escalera...y presientas?
    ...
    Cuídate.

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  2. Esta mañana no he oído el despertador. He dormido profundamente hasta que ha sonado el teléfono.
    Olía a lluvia y el aire era fresco.
    La tormenta estaba fuera de mí y me empapaba con gusto y disgusto.
    Mi alma reposa en ebullición constante.
    Todas tus palabras me acompañan.
    Muchas gracias Stef.

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